En el trimestre marcado por el Mundial, Ollamani registró su mayor pérdida desde que comenzó a cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores, en febrero de 2024. Entre abril y junio de 2026, la compañía perdió 806.8 millones de pesos, frente a una ganancia de 11.8 millones en el mismo periodo del año anterior.
La revisión de sus reportes trimestrales muestra que sus mayores pérdidas anteriores habían sido de 188.6 millones de pesos en el cuarto trimestre de 2024 y de 125.2 millones en el cierre de 2025.
Las actividades relacionadas con el Mundial explicaron buena parte del resultado. Ollamani obtuvo 1,421.9 millones de pesos, pero registró 1,796.4 millones en costos y otros 182.7 millones en gastos. La diferencia dejó una pérdida de 557.2 millones.
139 pesos en costos y gastos por cada 100 de ingresos
Por cada 100 pesos que ingresaron mediante el Mundial, Ollamani reconoció aproximadamente 139 en costos y gastos. Las actividades del torneo tuvieron un margen negativo de 39.2%, aunque representaron 46.1% de toda la facturación de la compañía en el segundo trimestre.
La principal entrada, de 685.3 millones de pesos, estuvo relacionada con el acuerdo de asignación de boletos del Mundial. El informe también señala que Ollamani tuvo que comprar entradas para cumplir con los derechos de los propietarios de palcos y plateas. El FIFA Fan Festival generó 506.4 millones y la renta del Estadio Banorte para los partidos aportó otros 230.2 millones.
Además de la renta del estadio, Ollamani obtuvo ingresos por servicios de hospitalidad, alimentos y bebidas, estacionamiento y transporte para los propietarios de palcos y plateas con derechos a 99 años.
También recibió recursos de patrocinios, producción y la operación de actividades relacionadas con Ciudad de México como sede del Mundial.
El informe no divide los costos entre esas operaciones. Por ello, no permite conocer si el principal déficit provino de la monetización de boletos, el Fan Festival, la operación del estadio o los servicios ofrecidos en el Mundial.
El futbol ingresó más y ganó menos
El torneo no fue el único factor que afectó las cuentas. Sin incluir las actividades especiales de la FIFA, el segmento de futbol, que reúne al América, el Estadio Banorte y la promoción de espectáculos, ingresó 1,554 millones de pesos en el primer semestre de 2026.
La cantidad superó en 12.1% los 1,386 millones obtenidos un año antes. Sin embargo, la utilidad bajó de 89.9 a sólo 12.1 millones de pesos, una caída de 86.5%.
La diferencia fue más visible entre abril y junio. Sin contar el Mundial, el negocio de futbol aumentó sus ingresos trimestrales de 611.7 a 718.8 millones, pero aun así perdió 75.9 millones. El reporte atribuye su facturación principalmente a publicidad, patrocinios, arrendamiento del estadio y otros ingresos relacionados con los eventos.
Saint-Maximin y Dilrosun, dos salidas sin una venta anunciada
El mercado de jugadores añadió otro resultado negativo. Ollamani reconoció una pérdida neta de 74.2 millones de pesos en sus operaciones por la venta de jugadores durante el primer semestre.
La compañía también obtuvo 55.2 millones de pesos por la venta de jugadores, frente a los 89.6 millones registrados en el mismo periodo de 2025, una caída de 38.4%.
La pérdida de 74.2 millones ya estaba registrada desde el primer trimestre, lo que indica que se reconoció entre enero y marzo y se mantuvo sin cambios hasta junio. El reporte no señala qué jugadores estuvieron involucrados ni cuánto aportó cada operación al resultado.
Allan Saint-Maximin dejó al América en ese periodo. El francés había llegado como una contratación estelar en agosto de 2025 con un contrato por dos años y mediante una operación reportada en alrededor de 10 millones de dólares. Salió después de 15 partidos y posteriormente se incorporó al Lens, sin que el América anunciara el cobro de una transferencia.
Javairô Dilrosun también terminó anticipadamente su relación con el club. Su contrato vencía en diciembre de 2026, pero ambas partes acordaron finalizarlo en enero, después de que el neerlandés no fuera inscrito con el primer equipo. Tampoco se anunció públicamente una venta por su salida.
En sentido contrario aparece Álvaro Fidalgo. El Betis confirmó que adquirió al mediocampista mediante un compra y le dio contrato hasta 2030, aunque ninguno de los clubes reveló la cantidad pagada al América.
Las salidas de Saint-Maximin y Dilrosun pudieron influir en la pérdida, mientras la venta de Fidalgo pudo reducir parte del impacto. Sin embargo, Ollamani no desglosa cuánto representó cada operación, por lo que el reporte no permite atribuir los 74.2 millones a ninguno de esos jugadores.
Más deuda, pero también más efectivo
A los resultados negativos se sumó el crecimiento del endeudamiento. La deuda de largo plazo pasó de 1,672 millones de pesos al cierre de 2025 a 2,377.3 millones en junio, un incremento de 705.3 millones. Si se incluyen también las deudas por arrendamiento, el total sube a 3,400.2 millones de pesos.
El costo de esos financiamientos se reflejó en los resultados. Los gastos por intereses crecieron de 26.3 a 146.4 millones de pesos en el segundo trimestre, un aumento de 456.7%. El reporte atribuye estos gastos principalmente a los intereses de préstamos bancarios y arrendamientos, además de contratos para protegerse de las variaciones en las tasas.
Parte de la deuda corresponde a la remodelación del Estadio Banorte. Para financiarla, Ollamani obtuvo de Banorte una línea de crédito de hasta 2,100 millones de pesos, a 12 años y garantizada con dos propiedades en Santa Úrsula Coapa. Al cierre de junio, la empresa reportó estar al corriente en sus pago
A pesar de la pérdida del trimestre, Ollamani cerró junio con 1,546.5 millones de pesos disponibles, frente a los 216.9 millones que tenía al terminar 2025.
Ese aumento no salió de las ganancias del negocio. La empresa recibió 2,642.2 millones por cambios en la participación de sus subsidiarias y otros 704.8 millones a través de nuevos préstamos.
La primera entrada coincidió con la compra, cerrada el 15 de mayo, del 49% de la sociedad que controla al América, el Estadio Banorte y los terrenos adyacentes. La operación valoró el conjunto en 490 millones de dólares, aunque el reporte no confirma que los 2,642.2 millones de pesos correspondan al pago de General Atlantic.
El informe también registra 6.9 millones de pesos en otros gastos, principalmente por indemnizaciones relacionadas con reducciones de personal. No precisa cuántos puestos fueron eliminados ni si los recortes afectaron al América, al estadio o a otro negocio de Ollamani.
Las cifras no demuestran que el América haya recortado su presupuesto de fichajes por las pérdidas de Ollamani.
Sin embargo, coinciden con dos mercados consecutivos más discretos. Para el Apertura 2026, el club incorporó a Óscar Perea mediante un préstamo y a Edwin Cerrillo, procedente del LA Galaxy.
El reporte sí muestra el contexto: la utilidad semestral del negocio de futbol casi desapareció, mientras crecieron la deuda y los intereses.
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